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Hoy me gustaría compartir con quienes leéis este blog un post que publicaba ayer Matthew Ingram en al web GigaOM en el que reflexiona sobre el rol que juegan los social media y otros medios online en la nueva realidad periodística.
Para ello toma como ejemplo el triste caso de Lance Armstrong, el legendario ciclista hasta hace poco considerado un héroe del pedal, que recientemente ha caído en desgracia por un caso de dopaje que ha supuesto la retirada de sus siete Tours y el fin de su carrera y su reputación profesional. Señala Ingram que este caso, que ha dado la vuelta al mundo, salió a la luz a raíz de informaciones publicadas en Twitter y en pequeños blogs especializados. A pesar de que tras salir el caso a la palestra muchos periodistas especializados en ciclismo admitían sus sospechas previas a que se descubriera el pastel, argumentaban que no habían cubierto el tema por ‘falta de pruebas’. Ingram apunta más bien a la autocensura por parte de los medios en este caso: Armstrong era una leyenda, una figura que representaba lo mejor del deporte, el espíritu de superación y el juego limpio. Citando al ex responsable de una revista especializada en ciclismo, que hablaba de un ‘código de silencio’ en el ciclismo, y de sus preocupaciones por cómo podría afectar negativamente a su publicación el dar eco a esa historia, se entiende la presión que los medios “tradicionales” tienen, ya sea por motivos económicos, de influencia o de imagen. “Este miedo puede llevar a los grandes medios a evitar cubrir asuntos polémicos”, sentencia Ingram.
Esta situación, que existe desde que existe el periodismo, se encuentra ahora con una vía de escape en forma de blogs y pequeños medios independientes que, sin presiones ni conflictos de interés, pueden cubrir de forma al menos más independiente temas espinosos y llegar a la misma cantidad de público. A pesar de que aún muchas voces alertan sobre los peligros de este periodismo ciudadano, que indudablemente entraña riesgos a la hora de contrastar la veracidad de las informaciones, o la fiabilidad de las fuentes, es innegable la creciente influencia de bloggers, periodistas ciudadanos y tuiteros. Y es innegable también que suponen un nuevo espacio mediático de relevancia cada vez mayor.
Esa “democratización del contenido” de la que habla Ingram en su artículo es una realidad; los medios deben asumirlo, el público y las audiencias ya lo han hecho, y los profesionales de la comunicación ya contamos con ello. En esto estoy completamente de acuerdo con el post de Giga OM: hay un nuevo jugador en el tablero, no viene a sustituir ni remplazar a nadie, si no a sumarse a la partida.
Lee aquí el post completo de Matthew Ingram.
Consultora
Silvia Albert in company
Silvia Albert, Top100 Mujer Líder 2012
Llenazo total ayer en la gala para anunciar a las ganadoras del Ranking “Las Top100 mujeres líderes en España”, una iniciativa de Mujeres&Cia que celebraba con gran éxito su segunda edición. La directora de la agencia, Silvia Albert Bernal, es una de las ganadoras de este año en la categoría de Comunicación y queríamos compartir aquí este galardón, que reconoce la labor profesional de mujeres que desarrollan su actividad en España, tienen representatividad política y social, poder económico y empresarial y son líderes e influyentes.
Silvia competía con profesionales de reconocida trayectoria en su categoría, por lo que estamos aún más orgullosas de este premio.
100 mujeres, 50 personalidades en el jurado profesional y más de 4.000 votaciones online han formado parte de la segunda edición del Ranking “Las Top100 mujeres líderes en España”, que cubre 10 categorías: Académicas e Investigadoras; Comunicación en la Empresa; Cultura, Ocio y Deporte; Directivas; Empresarias; Emprendedoras e Innovadoras; Funcionarias y Políticas; Medios de Comunicación; Pensadoras y Expertas, y Tercer Sector.
El objetivo del ranking es dar visibilidad a las profesionales que destacan en nuestro panorama empresarial para que su voz se incorpore a la agenda estratégica, política, económica y social del país a través de un Think Tank y de la publicación Mujeres&Cia, dirigida por la periodista y empresaria Mercedes Wullich, que busca dar visibilidad a empresarias, directivas, profesionales y emprendedoras de nuestro país.
Para escoger a las líderes entre las referentes sociales, empresariales, culturales y científicas en España, un Consejo de 50 miembros propone una amplia lista de mujeres de todos los ámbitos y el equipo de Mujeres&Cia aporta más nombres, surgidos de la investigación periodística y de la vinculación cotidiana con mujeres de todos los sectores. En breve podréis ver la lista completa de las Top100 de este año.
¡Enhorabuena Silvia!
Socia directora
En comunicación y en periodismo, solo sobrevivirá el que innove Tenemos que aprender a pensar al revés
Aprende a Pensar al revés, así se llama una start up que, con un año de vida, busca promover la innovación disruptiva en empresas y organizaciones. No he podido encontrar una frase mejor para lanzar un mensaje a periodistas y colegas del sector de la comunicación: tenemos que aprender a pensar al revés.
Ya no estamos hablando del futuro, sino de presente. Nuestros sectores han cambiado. El modelo de negocio de los medios de comunicación tal y como lo conocimos ha muerto. PR Daily, un blog estadounidense de referencia para los que nos dedicamos a la comunicación corporativa, mostraba recientemente en un artículo cómo los modelos de periodismo tradicionales han muerto, y cómo los expertos en relaciones públicas y comunicación también hemos tenido que adaptarnos a estos cambios y a los nuevos públicos rápidamente.
Pero a muchos les ha pillado desprevenidos y sus negocios están muriendo, han muerto o morirán. Quizá porque han dejado de aportar valor añadido, de inventar nuevas formas de hacer las cosas, de pensar al revés. Muchos siguen empeñados en seguir haciendo un periodismo y comunicación del pasado en un presente que cuenta con la tecnología más avanzada de la historia. Es como si nos empeñáramos a lanzar palomas mensajeras en lugar de mandar emails. Periodistas y expertos de comunicación deben innovar ya, en lugar de hablar de innovación. Lo decía ayer mismo en su blog el periodista y experto en comunicación David Martínez Pradales, y lo suscribo completamente.
Hay quienes han sabido hacerlo. La redactora jefe de Yorokobu, Mar Abad, ofrecía una profunda reflexión sobre hacia dónde va el periodismo en una entrevista en Trecebits. Yorokobu quizá sea un ejemplo de cómo hacer un periodismo diferente.
El reto en el sector de comunicación es cambiar el chip a los clientes
En el sector de la comunicación quizá hemos sido un poco más flexibles y hemos sabido innovar en nuestros modelos de negocio antes de quedarnos atrás. Siempre he defendido que si sabes de comunicación, de estrategia, te puedes adaptar a todos los canales y soportes posibles. Y por supuesto, saber de comunicación no significa quedarse en modelos del pasado, sino evolucionar, mirar, ver, aprender, aprehender, adelantarnos a las tendencias. El reto para nosotros en comunicación sería hacerle entender estos cambios a nuestros clientes. Ellos también tienen que evolucionar para no quedarse atrás ¿Cuántos clientes prefieren salir en prensa escrita que en ediciones online? ¿Cuántos piensan que la letra impresa vale mucho más que la digital?
Nuestra misión como expertos es asesorarles y, sobre todo, hacerles reflexionar. Quizá con estas preguntas: ¿ cuánta gente compra y lee el periódico hoy en día? ¿Cuántos tienen smartphone, ipad, tablets? ¿Cuántos leen el periódico en el smartphone, ipad, tablet, ordenador? ¿Cuánta gente tiene Twitter, Facebook? Televisión, radio, papel, online, blogs… Todos son soportes igualmente válidos. Incluso en ocasiones un blogger puede tener mucha más influencia que un redactor junior. Lo importante es llegar a tu público. Para eso estamos nosotros, los asesores en comunicación, para decirte cómo y por qué camino en cada momento.
Siempre existirá la necesidad de información en la sociedad y siempre habrá quien sepa cubrir ese nicho con información de calidad. El periodismo no ha muerto, aunque la industria esté en crisis, y las empresas y organizaciones siembre necesitarán comunicarse con sus públicos. ¿Los soportes? ¿Qué más da? Hoy son digitales, quizá mañana tengamos un chip en el cerebro que nos permita transmitir la información a lo Matrix.
Contamos con periodistas de mucha calidad en este país. Imagínate si cada uno de ellos comenzara a moverse. Javier Prieto (@Willyeforever) hablaba recientemente en la wellcommunity sobre el autoempleo de los periodistas para combatir la crisis de la prensa en España. Y no me parece ninguna mala idea, sino todo lo contrario.
Imagínate si todos pensáramos al revés en lugar de buscar un salvador. Quizá se inventarían nuevos modelos de negocio, haríamos cosas diferentes, dejaríamos de copiarnos, habría diversidad de opiniones, de formatos, nuevas formas de escribir noticias, nuevas formas de emitirlas, de compartirlas, de venderse…
La clave del éxito de un negocio radica en seguir aportando valor. Si lo hacemos, entonces la industria resurgirá de sus cenizas como el Ave Fénix; y, como en cualquier evolución, lo que no te mata te hace más fuerte… ¿No crees?
Consultora Senior
Silvia Albert in company
La comunicación en organizaciones, también de puertas adentro
Si para cualquier empresa una buena comunicación interna es esencial para llegar a sus públicos, la que se refiere a una organización, asociación, colectivo profesional o sindical, lo es mucho más porque se trata de un aspecto vital para que la historia, sus objetivos y su misión última llegue a sus miembros y pueda ser compartida por ellos.
Los que de alguna manera u otra tenemos responsabilidades en gestionar la comunicación en asociaciones y/o organizaciones profesionales sabemos bien de lo difícil que a veces puede resultar transmitir correctamente los éxitos de Relaciones Públicas y en medios de comunicación hacia dentro y que esa información fluya internamente libre de obstáculos.
Es difícil, por no decir imposible, que se haga una muy buena comunicación interna sin que los miembros se involucren, aporten internamente y se comprometan para que la información no se tapone y circule eficazmente. Sirve de poco que una organización comunique muy bien hacia el exterior, tenga una buena reputación en medios de comunicación y alcance cierto nivel de influencia si hay desinformación en la comunicación de puertas adentro. El diálogo y la interrelación entre los responsables de esa organización y sus miembros y/o asociados debe ser constante y ya no sirve sólo un portal del empleado o una página web.
¿De qué sirve salir en el telediario en prime time o en el programa con más share si los miembros de esa organización ni lo están viendo en ese momento ni después se les traslada los éxitos comunicativos? De poco si no se han puesto en marcha herramientas de comunicación interna para llegar a ellos. Los asociados deben ser los primeros en ser informados porque son los mejores y principales embajadores de su marca, de sus objetivos y de sus mensajes.
La cohesión, la veracidad, la coherencia, la trasparencia… son ingredientes de ese gran cóctel que es la comunicación interna, sin la que lo demás puede llegar a carecer de sentido. Su público más cercano, los propios asociados, deben estar involucrados en el proyecto y establecer relaciones basadas en la credibilidad y en el compromiso para que los mensajes y los valores de esa organización queden reforzados.
La comunicación interna es la savia de la propia organización y, como tal, hay que alimentarla, dotándola de herramientas y de recursos para que no sea la hermana pobre de la comunicación. Para que el éxito comunicativo de una organización sea completo, es indispensable reforzarla y tomarla muy en serio.
Directora de área
Más información jurídica ¿está preparado tu despacho?
La última apuesta fuerte del diario económico Expansión ha sido convertir en diaria su sección de información legal, Expansión Jurídico, de la mano de un equipo de periodistas de primera. Un acierto en toda regla dada la creciente actividad de los despachos de abogados en nuestro país, catapultados por la enorme crisis económica que tanto requiere de sus servicios.
Un periodista especializado en el sector y uno de los más prolijos profesionales de los que existen en nuestro panorama, me comentaba recientemente la necesidad de que los despachos se tomaran en serio, y de una vez por todas, que la gestión estratégica de su comunicación no puede ser una “commodity” manipulable según caprichos de unos u otros, sino que debe formar parte de la cultura corporativa, y que para ello era imprescindible contar con un equipo -grande o pequeño, interno o externo- especializado y formado que facilitara el trabajo cada vez más complicado de los periodistas.
Grandes despachos como Garrigues, Cuatrecasas o Uría disponen de departamentos de comunicación en toda regla, mientras otros despachos de menor tamaño como Pérez Llorca o Ramón y Cajal también cuentan con profesionales o agencias especializados que les prestan los servicios necesarios para que sus relaciones con los medios de comunicación y otros líderes de opinión se sustenten en la profesionalidad y, lo que es más importante, en el sentido común y la coherencia. Pero todavía son muchos los que consideran que la comunicación es un gasto superfluo en lugar de una inversión y otros tanto los que piensan que es meterse en un terreno complicado y con muchos riesgos que no saben cómo gestionar.
La imagen de un despacho está directamente unida a la credibilidad, la honradez, la eficacia, la reputación, el prestigio, la influencia… y no cualquiera está preparado para ocuparse de todo ello. Hace poco más de un año, uno de los despachos de tamaño medio del panorama español y con una larga tradición comunicativa, que les reportó muy buenos resultados, decidió que cualquier profesional de su despacho podía hacer las funciones de un responsable de comunicación. Hoy los periodistas se lamentan de esta errónea decisión. Otros despachos ni siquiera se lo han planteado, dando la espalda a la oportunidad de mantener una relación profesional con uno de los públicos objetivo clave de cualquier organización: los periodistas.
Directora General
Querido cliente ¿quién gestiona tus medios sociales?
Hace unos días hablaba con una directiva de una agencia de marketing directo acerca de qué perfil de agencia de comunicación, entendida la comunicación en el más amplio sentido de la palabra (agencia de PR, agencia de publicidad, agencia de marketing…), es el más adecuado para encargarse de diseñar y gestionar la estrategia de los social media.
Ella insistía en que depende del tipo de cliente; en su opinión, cuando se trata de una empresa seria lo lógico es que lo lleve una agencia de Relaciones Públicas, mientras que si éste tiene un perfil “festivo y divertido” tiene más sentido que gestione la comunicación 2.0 una empresa de creatividad, para poder comunicar con mayor éxito sus promociones y concursos.
Bajo mi punto de vista, el boom de los social media a quien nos ha abierto un nuevo horizonte es a las agencias de PR que hemos sabido adaptarnos a estos nuevos canales de comunicación. Al calor de los social media han nacido nuevas agencias especializadas, se han creado nuevos puestos profesionales, pero solo las agencia que hoy por hoy somos capaces de diseñar una estrategia global, sin distinguir lo offline de lo online, conseguiremos que las estrategias de comunicación sean realmente efectivas.
Entonces, me pregunto, ¿por qué hay clientes que se empeñan en mantener una brecha entre lo offline y lo online, tanto que contratan a agencias diferentes para que desarrollen sus respectivas estrategias? Trabajar con distintas agencias es enriquecedor, pero para que realmente funcione debe existir una coordinación y entendimiento entre los profesionales de ambos lados que no siempre sucede. No todos bailamos al mismo son.
La presencia en los medios sociales no acaba con la creación de los perfiles de Facebook y Twitter o dar de alta un blog y la capacidad de emitir mensajes creativos. Requiere conocer al cliente y el posicionamiento de la compañía, entender su estrategia, trabajar estrechamente y de manera continua con la alta dirección, conocer a sus stakeholders (situación, intereses, objetivos, etc.), tener claro sus prioridades a nivel de comunicación y target objetivo y poseer la capacidad de coordinar la ejecución global de la estrategia de comunicación en todos los medios, tanto offline como online. En resumidas cuentas, liderar una comunicación más estratégica que operacional, un paso que tenemos dado por adelantado las agencias de PR.
Consultora Senior
Silvia Albert in company



















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