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Otros usos de las redes sociales que facilitan la vida al PR

21/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 0 comentarios

Otros usos de las redes sociales que facilitan la vida al PR

La utilidad de las redes sociales depende del resultado que cada usuario pretenda encontrar en ellas. Si bien el objetivo común de todas es generar conversación y potenciar la escucha, los PR podemos valernos de otros usos “paralelos” que simplifican nuestra vida.

Empiezo por LinkedIn, mi red social favorita hasta el momento, y que por lo que he leído no sólo me gusta a mí: según comunicó la compañía hace unos días los ingresos por las suscripciones Premium aumentaron un 87% durante el cuarto trimestre de 2011 y sus previsiones para el primer trimestre en 2012 son positivas. Esta red que nació como una herramienta profesional para la búsqueda de empleo y el fomento del networking permite crear nuevos canales de comunicación con clientes y proveedores, enviar convocatorias de eventos offline o generar debates en los que posicionarnos como expertos del sector, entre otras acciones ¿Y cuál es ese otro uso que podemos explotar? LinkedIn permite acceder a ese CV que el periodista siempre olvida enviarte y que es necesario para completar el completísimo briefing de la entrevista que has preparado para el cliente.

Continúo con Twitter, el sistema basado en mensajes cortos de 140 caracteres, que ha sido la red social estrella del último año y que es la herramienta más rápida para opinar sobre cualquier tema del momento con sus famosos hashtags. Pues bien, al PR le viene como anillo al dedo para identificar a expertos de un sector que, por ejemplo, colaboren en el blog del cliente, o bien para contactar por DM con el responsable de contenidos de un portal web y pedirle que corrija la información incorrecta que ha publicado. Esto que puede parecer una sandez no lo es; se nota cada día más que las empresas destinan sus esfuerzos a mantener activos sus perfiles en redes sociales y descuidan los contenidos de sus páginas web; a veces es completamente imposible encontrar un teléfono de contacto. ¡Menos mal que existe twitter para comunicarse!

Y llega el turno de Facebook, una potente herramienta de comunicación interna. El PR tiene cada día menos tiempo para cotillear con sus compañeros y preguntarles qué tal ha ido el fin de semana  o cómo han disfrazado a sus peques en la fiesta de carnaval del cole. Con un vistazo rápido en el ‘caralibro’ te pones al día de todo.

No puedo acabar sin mencionar Pinterest, nuestro reto, pero tenéis que dejarme unos días para encontrar ese otro uso que nos haga la vida un poco más feliz a los profesionales de la comunicación.

¿Has descubierto otro uso alternativo de las redes sociales? ¿Quieres compartirlo con nosotras?

Lucía García es Consultora Senior en Silvia Albert in company Lucía García

Consultora Senior

Silvia Albert in company

¡Nos han sacado de la foto!

17/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 0 comentarios

La empresa de seguimiento de medios Press Index ha publicado esta semana en su blog un ranking de la presencia y actividad de las agencias de comunicación españolas en twitter.
Lo leímos con gran interés y vaya por delante que nos pareció un buen trabajo, además de estar muy orgullosas de los puestos que nos corresponden:

1) Primer puesto en el ranking de Klout (45 en la fecha de elaboración del ranking y 46 hoy) junto a Llorente y Cuenca y el Grupo Inforpress
2) Octavo puesto en el ranking por seguidores, con más de 1.600
3) Tercer puesto en el ranking de tweets publicados, con más de 3.500
4) Segundo puesto en el ranking por fecha de lanzamiento del twitter de la agencia (noviembre de 2008)

Y sin embargo… ¡no salimos en la foto! así que no podemos menos que explicar a nuestros seguidores por qué Silvia Albert in company no aparece en los rankings.

Según nos explican desde Press Index, la razón de nuestro destierro es que han considerado que el twitter de nuestra agencia es estrictamente el twitter personal de nuestra directora y fundadora, Silvia Albert.

Hemos tenido la oportunidad de explicarles, como ya saben todos nuestros seguidores, que el twitter @silviaalbert es el de nuestra agencia, y que actualmente lo lleva la directora. De hecho, no siempre fue así. Cuando lo lanzamos lo llevábamos entre varias personas de la agencia y, varios meses después, decidimos que era mejor que lo llevara ella misma, para darle más coherencia. Así se hizo y así se anunció en twitter. Y continuó siendo el twitter de la agencia, conectado al facebook de la agencia y no al personal de nuestra directora.

Apostamos por la transparencia total y pusimos la foto de Silvia, que es quien lo gestiona, en lugar del logo de la agencia. ¿Hubiéramos estado en los rankings de aparecer en twitter con nuestro logo? Sí, nos confirman desde Press Index. Pues eso.

Todo es discutible… salvo nuestro esfuerzo, constancia, presencia, reputación, actividad e ilusión en redes sociales. ¡Buen fin de semana!

 

Ana Mayo

Socia directora

Silvia Albert in company

La semana de San Valentín o del amor ¿Y por qué no?

17/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 0 comentarios

En los tiempos que corren, San Valentín, el patrón del amor y de los enamorados, ya no es tan bien recibido como en las románticas películas americanas. A día de hoy, la celebración  de “El día de los enamorados” desata tantas pasiones a favor como en contra, aunque parece que “gritan” más alto aquellos que muestran abiertamente su rechazo a la celebración de esta fiesta.

Muchos detractores dicen que este día es una excusa más para gastar, un pretexto para consumir (que no vendría nada mal en los tiempos que corren). Lo cierto es que esa tradición no es fruto de una sociedad capitalista sino que se remonta, ni más ni menos, a la época del imperio Romano, en época en la que vivió San Valentín, cuando este sacerdote casaba en clandestinidad a los soldados a escondidas de los ojos del imperio.

La voz popular dice también que se celebra en torno a esa fecha, el 14 de febrero, porque en los Países Nórdicos los pájaros se aparean en ese mes. Otros creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del Amor, Eros en griego, a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

Hoy, solo 4 de cada 10 españoles confiesa celebrar el día de San Valentín y de los que lo celebran, el 25% manifiestan no hacer ningún regalo material.

Los medios de comunicación y las redes sociales han hablado del día del amor durante toda la semana y hemos podido ver multitud de comentarios y opiniones sobre esa festividad. Al margen de la aversión o afinidad hacia el día de San Valentín, lo cierto es que el número de fans escépticos triplica al de las personas adeptas a su celebración, como señala el informe de puromarketing.com sobre los comentarios en redes y blogs sobre San Valentín.

Sea cual sea la razón por la que se celebra y fuera quien fuera San Valentín, cualquier día es bueno para celebrar que estás enamorado; o para tener conciencia de lo importante que es el amor en la vida de las personas; o para agradecer que alguien te acompañe en tu avatar diario… El 14 de febrero es un día tan bueno como cualquier otro para celebrar que te importa el amor, que tienes a alguien con quien compartir algo, o que te gustaría tenerlo, que reconoces los detalles y que te encanta ofrecer alguno.

Si se celebra el día del Padre, el de la Madre, el de la Tierra y hasta el de los “peces de colores”, ¿por qué no celebrar el día de los Enamorados?

Feliz fin de semana a los enamorados, a los que no lo están, a los que son correspondidos y a los que no y, sobre todo, felicidades a los enamorados de la vida.

Teresa Nevado

Directora

@teresanevado

 

SEO-periodismo o seudo periodismo

14/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 2 comentarioss

Internet, las herramientas de búsqueda y, sobre todo, las redes sociales han revolucionado el mundo del periodismo. Nadie lo pone en duda, tal como ha quedado reflejado en las Perspectivas de Comunicación 2012. Por un lado, las técnicas SEO han entrado en las redacciones para quedarse y asegurar a los contenidos larga vida en Google y en otros buscadores (que también los hay, aunque no lo parezca). Por otro lado, las redes sociales y plataformas de microblogging se han convertido en una valiosa fuente de información para periodistas y medios de comunicación.

Twitter, Facebook y Youtube han alcanzado tal protagonismo que a veces parece que cuentan con sección propia en algunos espacios televisivos o radiofónicos. Empieza a ser habitual escuchar noticias en el telediario o leer en informaciones que citan trending topics y hashtags como fuente de información legítima para respaldar su información; incluso en algunos casos se citan comentarios en twitter entre los primeros párrafos, privilegiándolos por encima de otros expertos consultados.  Y es aquí donde me surge la duda ¿A partir de cuántos tweets o followers la información de ‘las redes’ se vuelve seria y objetiva?

Frases como “inundaron las redes sociales con comentarios…” o “los detractores en las redes sociales…” son ya frecuentes para respaldar la información. No niego que sean opiniones legítimas y es cierto que en muchas ocasiones representan la inquietud de las mayorías, pero en otras resulta simplemente el argumento ideal para respaldar la posición del medio que publica. En otros tiempos se decía: “no dejes que la realidad te arruine un buen titular” y ahora, en cambio, podríamos decir: “si la realidad es contraria a tu buen titular, tranquilo, siempre habrá algún tweet que te respalde”.

Porque para gustos los colores y de todo hay en la viña de Twitter y Facebook. En todo caso, si no lo hubiera siempre podrás crearlo tu mismo.

Mención aparte merecen las noticias de reacciones en twitter. Las declaraciones que antes se conseguían principalmente en la calle, ahora se pueden encontrar en los perfiles oficiales de políticos, famosos y empresarios. En este caso, nunca está de más atender a unos sencillos consejos para verificar la información antes de dar las noticias por ciertas.

Las redes sociales e internet representan una gran oportunidad para el periodismo del siglo XXI. Los recursos parecen infinitos y las posibilidades de investigación o de descubrir historias se multiplican exponencialmente, pero no debemos olvidar que tanto el buen periodismo de ayer como el de hoy debe caracterizarse por ser riguroso en sus informaciones.


 Valeria Ramírez

Consultora

Silvia Albert in company

 

5 autores que no hay que perderse

10/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 1 comentario

Me sorprendió el debate del evento de presentación del libro Perspectivas de la comunicación 2012 de wellcomm. Todos los autores invitados me aportaron algo nuevo y quería lanzar desde aquí algunos comentarios para los que ayer no hubo tiempo.

@evaladro explicó la auténtica revolución que las redes sociales han supuesto para la Universidad y ciertos roles como los del profesor. No puedo estar más de acuerdo contigo en que no se había producido un cambio igual en siglos, así que, en mi opinión, están más que justificados los ataques de ansiedad frente a quienes hablan de tomarse esta evolución con naturalidad. El cambio es radical, así que vamos a dar un respiro a los que les ha provocado un shock. Y después, a adaptarse, que no es tan fiero como lo pintan. Se innova en los usos y se trata de encontrar el uso idóneo a las redes. Me gustó tu conclusión.

Estoy con @molinaguerrero en que la gestión de la comunicación ya es un concepto global, sin distinciones entre on y off y formando parte de una misma estrategia. También con tu idea de simplificar, que a fuerza de querer darle cuerpo y entidad a todo esto a veces nos pasamos de frenada. Pero en mi opinión, el principal esfuerzo que hay que hacer desde las agencias no está en el uso y gestión de las redes, sino en la educación del cliente, lo mismo que ocurre con la comunicación off. De momento me he encontrado dos posturas, la de la obsesión por el control y la de conseguir retorno… así que hay mucho trabajo que hacer para que realmente se entienda el alcance de lo que estamos hablando. En ese sentido, como decía @cesaralonsop tenemos que aprender a traducir los proyectos que queremos poner en marcha al idioma empresarial. Ese es nuestro reto.

@mouriz estoy en línea contigo en la idea de cómo las empresas deben abordar las redes pero no tanto en la gestión del SEO. No sé si es secundario o complementario, pero que en las primeros resultados de búsqueda de tu marca en Google aparezca un comentario negativo es como si te desayunas con una enorme pintada crítica en la fachada de tu empresa y no haces nada. Qué menos que tratar de borrarla, para empezar.

@Virginiapalonso me pareció muy interesante todo lo que contaste sobre 20minutos.es y vuestro enfoque de permeabilidad para poder ofrecer un medio que se ajuste a la demanda de la sociedad. Aun así me sorprendió el porcentaje que diste de los temas que ya se generan a partir de sugerencias directas de los lectores ¡marcan el 60% de vuestra agenda informativa! ¿otro tipo de periodismo ciudadano? Me planteo si no será demasiado…

¡Un placer haberos escuchado a todos!

Ana Mayo

Socia directora

Silvia Albert in company

Yo, el gimnasio y mis circunstancias

03/02/2012 | Silvia Albert in company | Blog | 1 comentario

¡Qué buenos son los gimnasios! ¿verdad? Son lo mejor. El mío está en Las Rozas. Es enorme, limpio, claro, lleeeeeenooo de gente, de a-le-gr-es niños revoltosos ¿angelitos?, de corrientes de aire, de ruido, de olores…

Entre semana, suelo ir por las tardes, cuando he acabado mi dura jornada laboral, estoy agotada, cansadísima y, sobre todo, harta. Entonces el gimnasio se me plantea como ¿Un oasis? ¿Qué mejor para hacer, si es sano, nos mantiene en forma, nos desconecta del día a día…? ¿Estaría mejor en mi casita, tirada en el sofá, leyendo tranquilamente y tomándome una cervecita? Nooooo, para nada!

Yo llego a mi gimnasio muchas tardes a eso de las 19:30. ¡Qué hora más buena! Delante de la puerta acaban de poner un quiosco de churros, porras y chocolate caliente. Ayer abrieron uno de perritos y hamburguesas y otro de chucherías… Nada, no pasa nada (menos mal que soy vegetariana e ignoro que es la hora de merendar y que no llevo en el estómago más que un mísero sándwich de Rodilla o unas hojas de lechuga mal aliñás) Paso toda digna por delante sin problema.

Entro en el gimnasio y el olor que se me abalanza es tan característico… tan ¿agradable? Me dirijo a los vestuarios un poco ojiplática por la diversa fauna con la que me cruzo. Quinientas ¡qué digo!, mil o dos mil mujeres me reciben en bolas o en medio bolas. Voy a empezar a hacer un catálogo de senos y pubis. ¡Madre mía! Qué variedad, qué desfile, cuánta gente y qué diferentes. Ayer había una que se echaba crema hidratante por el cuerpo, calzada con unos zuecos de 30 centímetros mientras movía su cuerpo al son de una música machacona de discoteca de polígono. Nada grave, me aseguro.

¿Y las bolsas de deporte? Ay!!! Las bolsas de deporte. Mis  “socios” del gimnasio no son tan vulgares como para llevar bolsas de deportes, no. Ellos y ellas llevan trollers. Sí, sí, maletas con ruedas que despliegan en los bancos encima de mi prudente bolsa Roxi que queda ridícula ante semejante demostración de poderío… ¡Qué bueno es ir al gimnasio!

Ya he conseguido un hueco para soltar mi bolsa y empezar a vestirme, mientras los “queridos angelitos” me pisotean la cabeza, gritan y se pelean entre ellos y con las madres (¿pasará lo mismo en el vestuario de los hombres?). Guardo todo en unas taquillas que se cierran con unos candados muy coooooool, con un código numérico del tamaño de una hormiga y que ¡no hay Dios que lea! ¿O es que debería ir a clase con las gafas de esa maldita plaga que te ataca allá por los 40 llamada presbicia?  Elijo: o cerrar la taquilla o llevar las gafas a la sala de aparatos (mañana mismo me traigo un candado con llave!)

La indumentaria: la indumentaria es algo serio. No, no… nada de pantalones de gimnasia guarros con camiseta de pintar paredes. No! Al gimnasio se va “mona” o “mono” (en el sentido literal de la palabra). Da igual si estás llenita o si eres un saco de plumas.  Informal pero arreglá, que se dice. Luego ves a cada espécimen… modelones, ya te digo! Hay algunos que se meten la camiseta por el pantalón de deporte y se lo ajustan debajo del sobaquillo. Lo prometo! Están tan ricos ellos… El otro día, uno de los entrenadores personales, llevaba unas bermudas de camuflaje tan, tan apretadas que pensé que se le explotarían los mismísimos… Él, encantado. Pero, no te agobies, la clave es saber conjuntar dignamente tus camisetitas (lo de ajustar los michelines ya es otro tema… No me meto, no.)

¡Cómo se suda en el gimnasio! Todos sudamos. Mucho. Bueno, unos más que otros. Esos que sudan en exceso (les hace más hombres!!), se secan con la mano y luego la ponen en las pesas, las barras, la cinta o cualquier otro “espacio común”. O el que se suena con la toalla – siempre la misma- y la coloca sobre la pantalla de la cinta, cara con cara… Esos son realmente maravillosos.

Luego tú puedes ir por libre, coger un entrenador o ir a clases. Por libre, mejor ahórratelo porque lo que haces y lo que deberías hacer, dista mucho. Desiste, ya te lo digo yo. Un entrenador… bien pensado no son caros: por lo menos, si te está esperando no pasas por delante del gimnasio, te tomas un churro y dices “ya mañana vengo”. No, entras porque si no pierdes pasta. Sí, como esos gimnasios que te cobran más cuanto menos vas. Pues eso. El entrenador es una apuesta segura. Lo malo es que él te pregunta: ¿hacemos esto? Y, tú, respondes: “no”. El sigue “va, va, va…” y tú te preguntas ¿realmente yo estoy pagando a este tío para que me fastidie la vida de esta forma? Mejor no te respondes.

Y las clases… las hay de todo tipo. Para hacer este post, el otro día entré a una de spinning. Super de moda, oyessss. Pues nada, tortas para entrar en la sala aquella que huele a todo menos a montaña. Todos con sus toallas, sus botellas de agua… algunos, incluso, con sus zapatillas especiales de bicicleta… Se trata de pedalear frenéticamente al ritmo de una música absurda y alocada, en la que todos parecen volverse tarados y, lo más importante, no parar nunca. Lo más alucinante es que ¡la gente se pica! ¡con el vecino y consigo mismo! Qué fuerte…

A mí me encanta el gimnasio. Los findes son distintos porque vas más calmada. Yo un domingo fui, a las 11:00 de la mañana, a una clase de zumpa. Sí, sí… tal cual: zumpa. ¿Qué es? Pues algo así como el baile de una boda después de 7 horas y borrachos perdidos pero sin alcohol, a pelo y a otra hora más sensata. Seríamos 30 mujeres y 5 hombres. Divertidísimo, si. Descubrí que los hombres no saben donde tienen las caderas ni lo que es la coordinación piernas-brazos. No dejas de reírte. Ni de morirte, tampoco. Cuando sales, parece que has dejado el caballo en las cuadras y que te ha quedado esa forma entre tus piernas… ¡Qué felicidad tan grande!

Yo, cuando miro el reloj y veo que tan solo llevo 7 minutos de la tarea que me haya propuesto – y que no suele ser menos de 1 hora – me pregunto por qué voy al gimnasio. Cada año, miles y miles de personas se apuntan a gimnasios y no van. No van jamás. Otros vamos pero sufrimos. Sufrimos de verdad. Pero estamos tan sanos…

Silvia Albert

Directora

Silvia Albert in company