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¿Seguimos obsesionados con los “likes” en medios sociales? Nos empeñamos en medir aquéllo que no nos explica apenas nada de las interacciones en redes sociales

22/10/2014 | Oliver Serrano | Blog | 0 comentarios

dani urlpsjc98jdatt4xd2tq ¿Seguimos obsesionados con los likes en medios sociales?El “me gusta” en Facebook o el “FAV” en Twitter se han convertido en acciones ya muy habituales entre los que usamos redes sociales. Ese tipo de acciones muestran nuestra reacción inmediata hacia un contenido que aparece en nuestro muro o timeline. Cualquier persona que publique contenidos de forma regular en algún medio social habrá experimentado un enorme gozo y satisfacción al ver como los “me gustas” y las notificaciones de sus redes preferidas no paran de activarse. ¿Te suena de algo? icon wink ¿Seguimos obsesionados con los likes en medios sociales?

Pero más allá del enriquecimiento del ego cuando hablamos de perfiles personales, las empresas que tienen presencia activa en medios sociales con la intención de mejorar su imagen o reputación, optimizar la atención al cliente o mejorar las conversiones hacia su web, deben medir adecuadamente si sus contenidos son interesantes para las personas que las siguen. ¿Y qué ocurre aquí? Que muchas veces usamos KPI que realmente no son KPI, sino sencillas métricas que apenas nos explican nada.

Miremos un poco hacia atrás y seamos conscientes de que llevamos mucho tiempo fijándonos en los dichosos “likes”, afanándonos en decirle a nuestros clientes cuántos “me gusta” han conseguido las publicaciones de su empresa. Se nos olvida que apretar el botón no es una acción social: dar “like” a un contenido significa que nos gusta algo, pero se trata de una conducta que no aporta nada a la comunidad, no crea apenas valor ni genera nuevos comentarios.

Si la esencia del mundo 2.0 es compartir, ¿por qué le hemos prestado tanta atención a los likes? Se nos llena la boca con palabras como “difusión”, “viralidad” o términos parecidos, pero nos hemos empeñado en fijarnos en acciones individuales de los usuarios de redes sociales. Empecemos a medir de forma adecuada los contenidos que se comparten. Sí, esos contenidos que no solamente generan algo de interés, sino aquéllos que provocan que el internauta quiera que sus contactos vean.

Empecemos a fijarnos en cómo una publicación se viraliza: por qué, cuándo, cómo y hasta dónde llega ese contenido. Prestemos atención a los contenidos que tienen pocos “me gusta” pero que son muy compartidos y analicemos las razones que han provocado ese hecho, y fijémonos a cuántos usuarios hemos llegado realmente. Midamos también, por ejemplo, los RT de un tweet y su evolución temporal.

Menos “me gusta”, y más compartidos icon wink ¿Seguimos obsesionados con los likes en medios sociales?

“Yo he venido aquí a hablar de mi libro”… o de mi compañía Cómo organizar entrevista con medios y qué esperar de ella

14/10/2014 | Rosa del Blanco | Blog | 0 comentarios

“Yo he venido aquí a hablar de mi libro”… o de  mi compañía <small class="subtitle">Cómo organizar entrevista con medios y qué esperar de ella</small>

Francisco Umbral fue a que le entrevistara Mercedes Milá para hablar de su libro allá por los 90. Lo dejó bien claro y nos dejó un momento inolvidable y una frase célebre que repetiremos hasta la saciedad en millones de momentos sociales: “yo he venido aquí a hablar de mi libro“. Me pregunto quién sería su asesor o asesora de comunicación, seguramente acabó debajo de una mesa en el plató deseando que se abriera el suelo y lo tragara… Una #PRpena en toda regla que incluir en su carrera profesional. Y es que organizar una entrevista no es tan fácil como parece, hay mucho que gestionar, sobre todo las expectativas.

A la hora de ofrecer una entrevista a un medio de comunicación, el personaje o empresa siempre tiene un objetivo de comunicación claro: bien puede ser la promoción de un libro como en este caso, o bien construir marca, resaltar los logros de su empresa, destacar su carrera profesional, conseguir cerrar un acuerdo con un potencial cliente, y un largo etcétera. Sin embargo, conviene no dejárselo tan claro al entrevistador como el famoso escritor.

No todo el mundo o empresa es susceptible de poder ser entrevistado por un medio de comunicación, aunque todos pensemos que somos dignos de ellos, que nuestra empresa es la mejor del mundo mundial  o que nuestros productos son la pera limonera. El medio también tiene un objetivo cuando entrevista a alguien y se debe a sus lectores. Para que un personaje pueda tener la posibilidad de ser entrevistado por un periodista, es necesario bien que sea relevante y tenga autoridad, por lo que su opinión tiene interés o que esté de actualidad su área de experiencia.

El asesor de comunicación se encargará de valorar cuando es el mejor momento para ofrecer una entrevista dentro de tu estrategia de comunicación, ayudarte a definir los objetivos, prepararte y “vendérsela” al periodista.

A la hora ofrecer una entrevista a un medio lo primordial es saber quién es el periodista al que se la estás ofreciendo, en qué sección escribe, sobre qué temas y tener en cuenta la actualidad. Si le ofreces algo a la persona equivocada o en el momento equivocado, te cierras una puerta y perderás la credibilidad frente a ese periodista. Y la fama de un consultor de comunicación se mueve en las redacciones rápidamente. Si has investigado, le estarás ofreciendo valor añadido y entonces cerrarás esa entrevista.

El siguiente paso será acordar con el periodista  los temas que el entrevistado puede tratar y ofrecerle información background del entrevistado y la compañía a la que representa para que pueda documentarse. Parte del éxito de la entrevista dependerá de esta acción, el resto de las siguientes: gestionar las expectativas del entrevistado y prepararle para afrontarla.

Tenemos que conseguir que el entrevistado entienda cuál es el objetivo de comunicación que se persigue con la entrevista, pero también qué no se trata de un publirreportaje. El entrevistador no ha venido aquí a hablar de lo bien que lo hace tu compañía y lo buenos que son sus productos. Su objetivo es tratar temas de actualidad y a preguntar cosas que interesan a sus lectores. A la hora de hacer una entrevista estamos asumiendo determinados riesgos, el titular nunca nos va a encantar y los temas pueden no parecernos siempre los más idóneos. No por ello debemos ir haciendo “el Umbral” por el mundo.

Otro aspecto importante: en general a los periodistas no se les debe pedir el artículo para revisarlo antes de su publicación. Podemos ofrecerles nuestra ayuda a los periodistas a posteriori para cotejar la información, en caso de que lo necesiten, pero de verdad está muy mal visto en nuestro mercado exigir las declaraciones. En caso de ser un requisito indispensable para la compañía- en entidades internacionales a veces lo es- entonces hay que avisar al periodista antes de cerrar la entrevista, para que valore libremente si accede a ello o no. Y ojo, aunque acceda, si algo se ha dicho en la entrevista, no podemos negarlo o pedir que nos cambie el titular o el enfoque del artículo.

Si entendemos todo esto podemos ir adelante, ahora toca preparar al entrevistado para el día D. Cada asesor de comunicación tiene su librillo. Me parece fundamental ofrecer información background del medio y del periodista y los temas de los que escribe. Además es básico hacer un documento que llamamos en nuestra jerga Q&A (preguntas y respuestas por sus siglas en inglés) Simplemente prevemos las preguntas susceptibles de hacerse y las posibles respuestas que se podrían plantear. Se deben preparar especialmente aquellas preguntas polémicas con las que el entrevistado podría encontrarse.

Por último, antes del gran momento, siempre nos gusta poner un ejercicio al entrevistado: piensa en qué titular te gustaría conseguir y en dos mensajes clave. Si de verdad lo tienes claro, y eres consistente durante la entrevista, tienes muchas posibilidades de conseguirlo. Conviene también aprovechar el último momento de la entrevista para reforzar estos mensajes, cuando el periodista te pregunte: “¿hay algo más que quieras comentar?”

Con estos trucos ya estás preparado para el gran momento. Mucha suerte.

Me gustaría reunir aquellas #PRpenas que has vivido a la hora de organizar entrevistas con tus clientes. ¿Te animas a contarnos alguna?

Reuniones de comunicación con clientes, cuenta en una hora lo que has hecho en un mes Muestra resultados, luce tu trabajo y define próximas acciones

07/10/2014 | Cristina Rubio | Blog | 0 comentarios

Reunión 300x201 Reuniones de comunicación con clientes, cuenta en una hora lo que has hecho en un mesA principios, a finales o mediados de mes, las reuniones de comunicación con clientes marcan la agenda mensual de toda agencia de comunicación. Generalmente de una hora, estos encuentros tienen un propósito general: mostrar resultados, lo que materialmente se refleja en el número de impactos en medios. El éxito de la agencia en cada reunión derivará en que el cliente aprecie el trabajo bajo un aspecto cualitativo y no cuantitativo. Y es que, si quieres que valoren tu trabajo, valóralo primero tú mismo. No te cuestiones, ten siempre un argumento para todo tu trabajo y ten presente la agenda de temas acogiéndote a un guion. Esto no significa que te estés excusando, significa que dominas tu trabajo y por eso el cliente ha escogido tu agencia para desarrollarlo.

Detrás de cada nota de prensa, comentario, artículo de opinión o entrevista, hay un trabajo de consolidación y reconocimiento de marca. Hay un desarrollo de estrategia pensada, definida y ejecutada expresamente para ese cliente. Hay un contacto diario con los periodistas y una aguda gestión de imagen de tu cliente. Hay un trabajo background por parte de la agencia que nunca debería quedar inerte ante el cliente. Y eso, y sin disculpas, no siempre se mide con la cobertura alcanzada. Es una actividad incontable en publicaciones pero contable en horas de asesoría. Por eso es importante destacarlo mucho en cada encuentro con el cliente.

A veces, es mejor una sola publicación que integre todos los mensajes claves de tu cliente a cien artículos que se pierdan en las últimas páginas de google sin posicionamiento alguno. En Silvia Albert in Company somos periodistas y conocemos lo que necesitan los medios. Apostamos por la calidad de información siendo realistas con el trabajo que hacemos. No propagamos publicidad gratuitamente y estudiamos exhaustivamente el material con el que contamos definiendo en profundidad a quién se la ofrecemos. Porque sabemos que esto no es un “todo” a “todos”, sino “algo” a “algunos”, y eso, a final de mes, se nota.

Otro de los objetivos de las reuniones es fijar próximos pasos, por eso es necesario que la comunicación sea muy fluida con el cliente.  La agencia de comunicación debe conocer los objetivos de su negocio para concretar la línea de comunicación que debe llevarse a cabo. Hay que lograr una estrategia transparente, ambiciosa pero realista para que ambas partes queden satisfechas con los resultados y conozcan perfectamente los próximos retos. Es un trabajo en equipo, por eso las reuniones se hacen imprescindibles en este sector. Los brainstorming circulan desde las diferentes perspectivas de negocio por lo que es interesante llegar siempre a un consenso para cerrar bien los temas.

Lejos de reivindicaciones, lo que realmente defiendo es el trabajo bien hecho. Estas reuniones son también una oportunidad para informar y asesorar al cliente en el campo de la comunicación, una ciencia que no siempre dominan y por tanto a veces no conocen, siendo nuestra trabajo explicárselo. La agencia no controla a los periodistas, gestionamos información y ellos la valoran. A veces no siempre logramos los resultados esperados pero como decía Miguel de Unamuno, “el modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura”. Lo verdaderamente importante es consolidar una relación de confianza, y eso más que en una hora de reunión de resultados, se consigue con esfuerzo y buen hacer.

Del periodismo tradicional al periodismo 2.0 El reto de adaptarse al Social Media sin perder la esencia

30/09/2014 | Carlos Balaguer | Blog | 0 comentarios

descarga Del periodismo tradicional al periodismo 2.0 Es innegable que la comunicación, y por tanto también el periodismo, están viviendo una gran revolución gracias a Internet y a las redes sociales. Ahora hablamos de periodismo 2.0 como si se tratara de un nuevo campo de la profesión, pero simplemente se trata de su evolución. Una evolución propia de una profesión tan cambiante como la nuestra, en la que la capacidad de reinventarnos y de adaptarnos a los cambios, con la mayor agilidad y rapidez posible, debería ser algo obligatorio.

El Social Media ha nutrido el periodismo de nuevos espacios donde la inmediatez y las posibilidades de interacción han cambiado la forma de actuar de los periodistas.  En las redes sociales cualquiera puede comunicar y compartir de forma pública aquello que de algún modo le impacte o le llame la atención. Por ello, ahora es el usuario el que decide cuándo, dónde y cómo informa sobre aquello que considera relevante.

Todo ello ha contribuido, de algún modo, a que ahora algunos periodistas dejen de ser anónimos para convertirse en marca de sus medios. A través de su identidad digital, los periodistas tienen la posibilidad de conectar de una forma más directa con su público, pudiendo interactuar con él a través de los blogs, las redes sociales o los espacios de microblogging.

Pero esta inmediatez del mundo 2.0 también hace que las redes sociales se llenen de falsas noticias, obligando al periodista a hacer un mayor esfuerzo a la hora de filtrar las informaciones que le llegan a través de ellas.

La línea que separa el periodismo del marketing es cada vez más fina, propiciando que sea más difícil distinguir entre información y publicidad. Además, esto no solo tiene repercusión en los contenidos (que deberían tener la obligación de aportar valor)  sino que también afecta al modelo de negocio, que al estar inmerso en un contexto económico desfavorable podría caer en la tentación de dejar de dirigirse a un lector exigente de contenidos de calidad.

Gumersindo Lafuente, profesor de la Fundación Gabriel García Márquez para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y director de PorCausa.org, aseguró en la conferencia “Retos éticos e innovación en la era del periodismo vigilado”  que “el único modelo de negocio del periodismo debería ser la ética”. Para él, una de las muchas dificultades a las que los periodistas tenemos que hacer frente es la de que ya no somos intermediarios imprescindibles, porque hemos dejado de ser los únicos que tenemos en nuestras manos la realidad. Por ello, es necesario que el periodismo y la ética sean inseparables para no perder la esencia de la profesión.

Una esencia que no debe ser otra que la de comunicar historias con rigor, personalidad y respeto a la verdad. Ahora y en un futuro, el periodismo debería seguir conservando estos valores independientemente del soporte sobre el que se vuelquen esas historias y del formato en el que sean presentadas. Cierto es que a los periodistas los avances tecnológicos nos amplían los públicos y nos obligan a más. Por ello, para ser buenos profesionales de la comunicación, tendríamos que ser capaces de adaptarnos a los distintos soportes y espacios que nos brinda el Social Media, pero eso sí, sin perder nunca la esencia del periodismo.

Al margen del formato en el que la información llegue al público (papel, tabletas, smartphones, ordenadores o cualquier otro tipo de soporte a través del cual se pueda comunicar algo), lo trascendente seguirá siendo aquello que contemos.

¿Te apuntas a la iniciativa internacional Go Home on Time Day? Concienciaté y, a partir de ahora, #salpuntual

23/09/2014 | Natalia Martín Hernández | Blog | 4 comentarios

Si algo tengo claro, y he tenido siempre, es que trabajo para vivir y no vivo para trabajar. Lo veía así antes y después de tener familia, aunque la familia que me espera todos los días en casa me ayuda a justificarlo aún más. Esto no quita que disfrute enormemente haciendo lo que hago, que me guste trabajar y que me apetezca superar retos y crecer profesionalmente. Pero para mí, prima lo personal: más allá del trabajo, tengo vida, vida que me hace crecer como persona y si crezco como persona, creceré como profesional. Para mí, antes que nada, somos personas.

Como trabajador, ¿qué puedes hacer para salir puntual del trabajo? Organízate el día, establece prioridades y gestiona de forma eficaz tu tiempo. ¡Esa es la clave! Si lo consigues, tu jornada laboral será mucho más productiva. Recuerda siempre que las primeras horas del día, con la mente fresca y despejada, son las horas más creativas. ¡Aprovéchalas! Deja el trabajo mecánico y de base para más adelante. Y recuerda siempre que si sales del trabajo a tu hora no quiere decir que trabajes menos. ¡Dejemos de autoculparnos! Piensa que ha sido una jornada de trabajo eficaz y muy productiva, has sabido aprovechar bien el tiempo. Habrá días excepcionales en los que tendrás que dedicar más horas al trabajo, pero procura que las excepciones no se conviertan en rutina. Sal a tu hora y aprovecha tu tiempo libre: practica deporte, queda con amigos, disfruta de tus hijos si los tienes… ¡Vive la vida!

Y claro está, la empresa en todo esto tiene un papel fundamental. De nada serviría todo esto si estuviese en una empresa que no apoyara este tipo de iniciativas. Por suerte en Silvia Albert in company estas iniciativas se apoyan y se han apoyado siempre. Y, además, se apoyan de verdad. Pero mejor os lo cuenta Silvia

“La verdad es que ser empresaria en este país es una especie de maldición. Los ciudadanos te ven como usurero y los trabajadores, como explotador. Mucho recorrido nos queda para lograr un reconocimiento un poco más justo. Y espero, sé, que no es así como lo vemos en Silvia Albert in company.

Recuerdo que una vez que llamé la atención a un empleado que sistemáticamente se quedaba mucho tiempo fuera de horario en la oficina, él me reprochó que tuviéramos espíritu funcionarial. La verdad es que duró muy poco en esta empresa ¿por qué?

Creo de verdad que el trabajo, como señala Natalia, es un medio y no un fin. Yo también tengo vida privada y me gusta mucho. Mucho también me gusta mi trabajo, nuestra empresa, lo que hacemos. Cada día es un reto intelectual y humano. Pero éste sería anodino y posiblemente muy mediocre si únicamente me dedicara a eso. Necesito formarme (más y mejor), conocer gente, disfrutar, vivir, cuidar a los míos, viajar, empaparme…

No creo que el problema sea salir a tu hora sino hacer tu trabajo. Recuerdo mis años en la prensa y el diferente uso de los horarios de los periodistas. Unos perdían mucho el tiempo; otros calentaban la silla; los demás, generalmente mujeres, intentamos hacer encajes de bolillos para no tirar nuestra vida por la borda con jornadas absurdas. Ahora, cada vez más, el trabajo ya no se contempla como una tarea mecánica a hacer de tal a tal hora sino como un proceso de responsabilidad y crecimiento que a todos beneficia.

Yo, como cualquier otro profesional, considero que si no soy capaz de hacer mis tareas en x horas es porque no me he organizado bien, porque no se gestionar el tiempo y porque soy poco eficiente. Entonces hay que analizar qué se está haciendo y cómo e implementar los mecanismos para cambiar lo que no se está haciendo bien y que no sea más rutina sino algo excepcional. Por supuesto que habrá días en que haya que ajustar este criterio pero son, y deberían ser, los mínimos.

Yo me alegro de que en esta compañía cada una de nosotras tenga un horario ajustado a las necesidades personales y, también, por qué no, al de la agencia. No es tan difícil. Y soy consciente de que, cuando se necesite, todos estaremos arrimando el hombro para que lo que hacemos se haga con excelencia, como siempre.

Queremos unirnos a esta iniciativa no porque sea nueva para nosotros sino porque creemos que es mejor para la sociedad. Los horarios españoles son endiablados y sólo los trabajadores podemos cambiarlo. ¡Sal a tu hora y sé feliz!

salpuntual 1024x453 ¿Te apuntas a la iniciativa internacional Go Home on Time Day?

El Go Home on Time Day (#GoHomeOnTimeDay y #GHOTD) es una iniciativa internacional que pretende concienciar tanto a trabajadores como a empresas de que se cumplan los horarios laborales. En España las plataformas #mamiconcilia y Mujeres Directivas la están dando a conocer bajo el hashtag #salpuntual. Tanto si eres empresa como si eres trabajador puedes unirte a esta campaña todos los días y en especial el próximo 24 de setiembre. ¿Te animas a salir puntual?

Periodistas anuncio e información semicapada ¿Dónde queda el respeto a las reglas de la comunicación?

16/09/2014 | Silvia Albert | Blog | 0 comentarios

A3 Periodistas anuncio e información semicapada

FOTO ANTENA3

Llevo tiempo observando los informativos de Antena 3. Son los informativos de esta cadena los que más veo aunque brujulee por otros en busca de algún enfoque informativo un ‘poquito’ diferente. Debo confesar que no tengo mucho éxito, la verdad.

Pues volviendo a los de Antena 3 y dedicándome a lo que me dedico me persiguen obsesivamente dos cosas:

1.- “(…) se entiende éticamente incompatible el ejercicio simultaneo de las profesiones periodísticas y publicitarias. Igualmente, esta incompatibilidad se extenderá a todas aquellas actividades relativas a la comunicación social que supongan un conflicto de intereses con el ejercicio de la profesión periodística y sus principios y normas deontológicas”. Esto no lo digo yo (faltaría) es parte textual de los principios de actuación que recoge el vigente Código deontológico de la profesión periodística (si, si, lo tenemos aunque no lo hayas leído nunca!) ¿Por dónde exactamente nos estamos pasando este punto? (¿además de algunos otros?)

Debo decir que como telespectadora, usuaria, cliente… me chirría enormemente ver al periodista de deportes anunciar un champú o un coche como a la responsable del tiempo hablar de las ventajas un banco colorido. No sé si son exactos estos ejemplos, pero sí que estos anuncios encubiertos de noticia interrumpen el flujo informativo y pervierten las noticias. Es obsceno. Creo que hacen perder toda la credibilidad de lo que cuentan porque dejan de ser periodistas para convertirse en hombre/mujer anuncio.

Lo peor es que nos estamos acostumbrando a que nos den gato por liebre. Entendemos que las televisiones privadas son eso, privadas, y que en su plan de negocio está el ser rentables pero ¿a qué precio? ¿Dónde queda la credibilidad? ¿la deontología? ¿No tiene nada que decir la FAPE al respecto? (esto da para otros post!)

Pero supongo que ‘la pela es la pela’.

2.- Pirámide invertida: las 5w. Principio de redacción periodística: what, who, where, when and why. Miércoles 10 de septiembre. “Un App permite que los niños vayan a la escuela solos. Una empresa ha desarrollado una aplicación…” ¿Una empresa? ¿Qué empresa? Más aún, entrevistan a uno de los responsables de la ‘no citada’ empresa y en el cintillo de presentación insisten: “responsable de la empresa que ha desarrollado la aplicación”. Y se quedan tan tranquilos. ¿Acaso están pensando que si citan a la empresa les están haciendo publicidad gratuita? ¿No es cierto que si la información sale en el telediario es porque es (o debería ser) suficientemente interesante como para publicarse? Obviar el sujeto de la acción, ¿no supone un severo recorte a los principios de la redacción periodística? Yo, que estoy un poco al tanto de este tipo de herramientas para hacer las ciudades más amables y a los niños más independientes, conozco algunas apps de este tipo y la noticia me confundió, no me informó del todo y me llevó a sorprenderme. ¿Es este el objetivo de los informativos?

Más aún, ¿qué hay del trabajo realizado por compañeros de la comunicación para ofrecer a la televisión ‘llave en mano’ un contenido considerado ‘periodístico’, el tiempo dedicado por la empresa para darle imágenes y declaraciones y a la que han capado de una forma tan poco profesional? ¿Dónde queda el respeto de las reglas de la comunicación?

Hablo de Antena 3 porque es el ejemplo más reciente que tengo pero mucho me temo que no es un caso aislado (aunque sí posiblemente sea una de las emisoras en donde más se abuse) La información es información y si cabe en la agenda del día de un medio debe ser al completo. Cada vez es más frágil la frontera entre publicidad e información y sólo nosotros, los periodistas, somos los garantes de que estos límites no se desdibujen.

¿O es que si no pasas por caja no sales?  Porque ¿’la pela es la pela’?